¿Su piscina es segura para sus dientes?

Expertos del Colegio de Odontología de la Universidad de New York han levantado una advertencia a los usuarios de piscinas caseras. Piscinas que no son mantenidas adecuadamente pueden provocar rápida y severa erosión del esmalte dental.

La erosión dental es la pérdida del tejido duro de la superficie dental y puede conducir a que la persona experimente problemas desde sensibilidad moderada, descoloración y dientes redondeados hasta grietas y sensibilidad severa. La Dra. Leila Jahangiri, profesor asociado y jefe del Departamento de Prostodoncia del Colegio de Odontología de la NYU, comenta que los daños pueden ser permanentes. “El mantenimiento inadecuado del cloro en las piscinas puede producir rápida y excesiva erosión en el esmalte dental”. “Es difícil establecer un balance adecuado en el mantenimiento de las piscinas caseras. Los niveles adecuados de cloro y niveles de ph necesitan ser mantenidos y monitoreados semanalmente”.

Realizar el mantenimiento de las piscinas por los propios propietarios puede ser rentable, sin embargo, acarrea algunas consecuencias.

Según la Dra. Jahangiri, “El mantenimiento profesional de piscinas puede costar miles de dólares por temporada, de esta forma, muchos propietarios intentan y mantienen ellos mismos sus piscinas”. “Niveles inadecuados del ph pueden resultar en daño irreversible en sus dientes”.
Los efectos de los niveles adecuados del ph fueron observados por la Dra. Jahangiri y sus colegas Steven Pigliacelli y Dr. Ross Kerr, autores del artículo aún no publicado: “Severa y rápida erosión del esmalte dental por la natación: Reporte clínico”.

La investigación se baso en un hombre de 52 años cuyas principales quejas incluían “dientes extremadamente sensibles”, manchas oscuras y rápida perdida del esmalte en un periodo de cinco meses que inicio en Mayo del 2010.

Según Dra. Jahangiri y su equipo, la pérdida del esmalte fue el resultado directo de una rutina de 90 minutos de natación que inicio en el inicio del verano. Ya que el paciente nunca contrato un servicio profesional de mantenimiento de piscinas, coincidiendo en el tiempo y en ausencia de otras posibles causas, la cloración inadecuada de la piscina fue considerada como la responsable de la erosión dental del paciente.

Dra. Jahangiri comento: “Si los niveles químicos no son mantenidos adecuadamente, el agua de la piscina que contacta con los dientes puede causar una seria erosión del esmalte”. Estudios de casos muestran que efecto ocurre cuando el ph del agua gira en torno de 2.7 y 7.

También comento: “Este caso realmente me preocupa”. “Ya que muchos propietarios dan el mantenimiento de sus piscinas, las posibilidades de las personas lesionar sus propios dientes son sorprendentes”.

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